¿Problemas? ¡Todavía no has probado con un Coach de Éxito y Atracción de Secretia!
 


Invierte 2 minutos y deja de sabotearte

El autosaboteo. Esa parte de tí mismo que conoces a la perfección, que obra en tu contra pero aún así, de un modo retorcido, también en tu favor, “protegiéndote” de ese otro/a que puedes llegar a ser y temes por no conocer.
¿Por qué es tan importante tomar conciencia de nuestra propia capacidad de autosabotearnos? Porque conociendo al enemigo es que podemos desarmarlo. En cada uno de nosotros, este proceso trabaja de forma diferente, siendo en algunos pensamientos negativos mientras que en otros, por ejemplo, el acto de comer impulsivamente.
Pero ¿yo no quiero acaso triunfar? Todos queremos triunfar, pero lo cierto es que en un punto muy oscuro y remoto de nuestra mente, deseamos fracasar. Esto suena difícil de aceptar, es verdad. Pero cuando a lo largo de nuestra vida absorbemos experiencias negativas y traumáticas, ellas se acumulan en un rincón de nuestro subconciente y con el tiempo adquieren algo parecido a una personalidad propia. Una personalidad que quiere volver a ser aquel que sintió fracaso y miedo, y nos habla permanentemente. Nos habla en un idioma que sólo nosotros podemos comprender. Nos tienta con lo que sólo nosotros sabemos que puede tentarnos, y finalmente nos hace fracasar. Nos sabotea.
Así como hay que tomar conciencia de la imperiosa necesidad de cuidar la salud y de crear la propia realidad a través de visualizar para conseguir la atracción y las metas, también debes sí o sí emprender el muchas veces temido viaje de desterrar de tu propio yo a aquel que te habla al oído y te dice que hagas y pienses lo que bien sabes que no conviene que hagas ni que pienses. Entonces, la próxima vez que te encuentres autosaboteándote, detente un momento a analizar de dónde provienen estos pensamientos; cuál es la identidad, localización y estrategia de esta mala hierba que crece en lugares indeseables de nuestro pensamiento, y entonces podrás comenzar a destruirlos, desarticularlos, desenmascararlos, y el autosabotaje comenzará a ser historia.
(¿te ha inspirado este artículo? ¡Compartelo con las comunidades de internet!)

CAMBIANDO EL RUMBO DE TU VIDA

El autosabotaje. Esa parte de tí mismo que conoces a la perfección, que obra en tu contra pero aún así, de un modo retorcido, también en tu favor, “protegiéndote” de ese otro/a que puedes llegar a ser y temes por no conocer.

MATA AL PARASITO AHORA! MUY PRONTO SERA DEMASIADO TARDE!


¿Por qué es tan importante tomar conciencia de nuestra propia capacidad de autosabotearnos? Porque conociendo al enemigo es que podemos desarmarlo. En cada uno de nosotros, este proceso trabaja de forma diferente, siendo en algunos pensamientos negativos mientras que en otros, por ejemplo, el acto de comer impulsivamente.

Pero ¿yo no quiero acaso triunfar? Todos queremos triunfar, pero lo cierto es que en un punto muy oscuro y remoto de nuestra mente, deseamos fracasar. Esto suena difícil de aceptar, es verdad. Pero cuando a lo largo de nuestra vida absorbemos experiencias negativas y traumáticas, ellas se acumulan en un rincón de nuestro subconciente y con el tiempo adquieren algo parecido a una personalidad propia. Una personalidad que quiere volver a ser aquel que sintió fracaso y miedo, y nos habla permanentemente. Nos habla en un idioma que sólo nosotros podemos comprender. Nos tienta con lo que sólo nosotros sabemos que puede tentarnos, y finalmente nos hace fracasar. Nos sabotea.

Así como hay que tomar conciencia de la imperiosa necesidad de cuidar la salud y de crear la propia realidad a través de visualizar para conseguir la atracción y las metas, también debes sí o sí emprender el muchas veces temido viaje de desterrar de tu propio yo a aquel que te habla al oído y te dice que hagas y pienses lo que bien sabes que no conviene que hagas ni que pienses. Entonces, la próxima vez que te encuentres autosaboteándote, detente un momento a analizar de dónde provienen estos pensamientos; cuál es la identidad, localización y estrategia de esta mala hierba que crece en lugares indeseables de nuestro pensamiento, y entonces podrás comenzar a destruirlos, desarticularlos, desenmascararlos, y el autosabotaje comenzará a ser historia.

(¿te ha inspirado este artículo? ¡Compartelo con las comunidades de internet!) TOMA LA ACCION MAS CLARA PARA QUE EL PROCESO COMIENCE EN TI

Estamos cambiando el mundo. ESTA es la REVOLUCION. SI – Es la ULTIMA oportunidad.

Explica a las personas lo que sabes que ocurre.




– Si te gustó el artículo, deja una marca social usando los botones de abajo y compártelo con el mundo y con la gente a la que quieres. El universo te lo agradecerá, ¡No lo dudes! –

Yo Controlo mis Pensamientos Negativos, y No Viceversa

Un artículo de Luna Tacik, de México. Envíanos tú también tu reflexión, compártela con las 30,000 personas más comprometidas con la superación.

(¡Gracias por compartir mi artículo con otros!)  Y gracias Secretia por darme esta increíble oportunidad.

Se ha hablado hasta el cansancio de los pensamientos negativos en las religiones, en los hogares, en las escuelas; en formas tan diversas como la envidia, el desprecio por el compañero, o el divague en torno a la carne y los placeres.

Aquí claro está no vamos a dedicarnos a juzgar si algo está bien o mal. Mucho menos, si hay algo como “el pecado”. Nuestro foco cuando hablamos de “pensamientos negativos” es aquello que a nosotros mismos nos hace mal pensar; aquello que si fuera por nosotros preferiríamos que no entrase en nuestra cabeza. Aquello que nos aleja de la mejor bondad, tolerancia y amor que podemos representar.

Básicamente los malos pensamientos son todas aquellas ideas que no podemos controlar (las más de las veces nos tientan a apoyarlos aunque los sintamos invasores, ajenos) y fuera de cualquier afirmación mística, podemos decir que los pensamientos negativos son de naturaleza parásita, es decir, que no son propios de nuestro sistema, sino que tienen una fuente externa y se alimentan de nuestra ansiedad normal vital para crecer, alimentarse y contagiarse en otras personas.
Los seres humanos, es sabido, somos de una naturaleza bondadosa y pura, y es de suponerse que en esta naturaleza no pueden crecer ideas negativas y de destrucción. Pero de alguna fuente del universo, donde se cultiva la maldad (¿tal vez como forma de compensación para nuestra naturaleza? ¿Tal vez en la cuna misma de la cultura?) nos son enviados estos pensamientos y ellos se agarran con fuerza a nuestras debilidades y miedos primitivos, para que no los despreciemos y descartemos de inmediato.

En la ciencia se ha dicho muy poco que valga la pena recontar sobre los pensamientos negativos. Lo que argumentó Freud es quizás lo único que valga la pena revisar. Existe un instinto de amor y un instinto de muerte. El instinto de amor es aquel que tiende a que todas las cosas se unan. El instinto de muerte es el que tiende a que las cosas se separen. Los pensamientos negativos están ligados entonces al instinto de muerte, que como dijimos, no es la parte más pura del ser humano, pero es aquella que lo hace un ser mortal. Los pensamientos negativos son la manera en que la psique humana se explica a sí misma el instinto de muerte; la inevitable desaparición, la inevitable dispersión de la vida que hay en nuestras células. Lo que ocurre en nuestra dimensión física repercute en nuestra versión anímina (mental), y así comprendemos el orígen de los pensamientos negativos.

Lo más importante es entonces comprender que los pensamientos negativos pueden detectarse y eliminarse. Esto requiere, sin embargo, una detenida instrospección del proceso de pensamiento. Detenerse a uno mismo cuando se encuentra con una idea que le parece “extrañamente” negativa; innecesaria para su bienestar y el de los otros. Con un disciplinado trabajo, es posible erradicar de forma casi definitiva los pensamientos negativos y de esta manera potenciar la entrada a la nueva era.

(Gracias por tu tiempo – Por tu genuina intención de mejorar! No dejes de echar un vistazo a nuestro otro post de hoy! Pincha aquí)


– Si te gustó el artículo, deja una marca social usando los botones de abajo y compártelo con el mundo y con la gente a la que quieres. El universo te lo agradecerá, ¡No lo dudes! –