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El placer de hacer bien las cosas y de perseguir tus sueños

El siguiente video muestra un pequeño resumen de una charla que dio Randy Pausch hace un tiempo en Carnegie Mellon, la charla dura más de una hora, pero esta versión que se hizo en un especial de Oprah, sólo dura 10 minutos.

“Mi padre solía decir que si hay un elefante en la habitación, hay que presentarlo. Pues bien, si pueden ver mis radiografías, tengo 10 tumores en el páncreas”. Randy Pausch, un especialista en realidad virtual de 46 años y prestigioso profesor de la universidad norteamericana de Carnegie Mellon, comenzaba así, a mediados de septiembre, su última lección magistral (pronto publicaremos el vídeo completo) ante un auditorio de 400 espectadores que, antes de que abriese la boca, le recibieron con una fuerte ovación. “Dejad que me lo gane”, pidió con una sonrisa.

Era su despedida ante sus alumnos y sus compañeros de facultad. Los médicos no le dan más de cinco o seis meses de vida. Pero para los que esperasen oír un discurso de autocompasión o malhumorado, el propio Pausch, padre de tres hijos, les dijo que sentía “decepcionarles” y acto seguido, comenzó a hacer flexiones en el suelo. “Me encuentro en un fenomenal estado de salud”, añadió después.

Y es que su discurso, una suerte de testamento, grabado y reproducido por la Red, ha dado ya la vuelta al mundo y ha copado la atención de los más prestigiosos periódicos norteamericanos. “Mi madre me suele presentar así: Es mi hijo, es doctor, pero no de los que ayudan a la gente”. Pues bien, una cascada de cartas de lectores y espectadores han llegado a los medios de comunicación con homenajes como “usted es el tipo de doctor que ayuda a la gente”.

Repasando sus fotografías de infancia, Randy habló de la vida y de cómo lograr hacer realidad los sueños y, lo que es más importante, cómo ayudar a otros a realizar los suyos: “Algo que es incluso más divertido”. Todo un showman, el profesor hiló su intervención con un montón de frases irónicas: “No vamos a hablar sobre espiritualidad o religión, aunque les diré que ayer experimenté una conversión en mi lecho de muerte: he comprado un Macintosh”.

Entre sus sueños citó, por ejemplo, “experimentar la gravedad cero”, “ser diseñador de Disney”, “jugar en la NFL” o escribir un artículo en la World Book Enciclopedia. El primero de ellos no lo logró a la primera, pues la NASA no lo aceptó para participar en un experimento. Pero Pausch no se dio por vencido y consiguió experimentar la falta de gravedad con un vuelo parabólico. Conclusión: “Los muros contra los que chocamos están ahí por una razón. No para disuadirnos, sino para darnos la oportunidad de demostrar cuánto queremos algo. Los muros están para detener a quienes no quieren algo lo suficiente”. “Todo se reduce a los pilares. Hay que tener buenos fundamentos porque si no, lo demás no funciona”, añadió en otro momento de su lección magistral.

Legado profesional

Randy Pauch logró triunfar siendo muy joven. Está considerado como uno de los líderes de la tecnología virtual y de los videojuegos. Su proyecto más aplaudido se llama Alice y es un programa que permite a cualquier persona crear animaciones en 3D con gran facilidad. “Al igual que Moisés, he llegado a ver la Tierra Prometida, pero no llegaré a pisarla. Está bien. Continuaré viviendo en Alice”.

Acto seguido, encomendó a sus alumnos y a las futuras generaciones que diseñen videojuegos sin sexo y sin violencia. “¡Cuántos chavales de 19 años se quedan en blanco si les quitas esas dos posibilidades!”.

Finalmente, el profesor Pausch admitió que preparó esa lección magistral solo para grabarla y poder dejársela a Dylan, Logan y Chloe, sus tres hijos de 5, 2 y 1 año. De hecho, ha ido más allá y ha pedido a la universidad que no haga copyright y que permita así que sus palabras puedan ser escuchadas por todo aquel que lo desee.


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ABRE LOS OJOS – La Servidumbre según Brient

Capítulo I: Epígrafe
“Mi optimismo está basado en la certeza de que esta civilización está por derrumbarse.
Mi pesimismo, en todo lo que hace por arrastrarnos en su caída.”
Jean Francois Brient
Capítulo II: La servidumbre voluntaria
“Es el mal de estos tiempos, los locos guían a los ciegos.”
El Rey Lear, Acto IV, escena primera, William Shakespeare
La servidumbre moderna es una esclavitud voluntaria, consentida por la muchedumbre de esclavos que se arrastran por la faz de la tierra. Ellos mismos compran las mercancías que los esclavizan cada vez más. Ellos mismos procuran un trabajo cada vez más alienante que se les otorga si demuestran estar suficientemente amansados. Ellos mismos eligen los amos a quienes deberán servir. Para que esta tragedia absurda pueda tener lugar, ha sido necesa- rio despojar a esa clase de la conciencia de su explotación y de su alienación. He ahí la extraña modernidad de nue- stra época. Al igual que los esclavos de la antigüedad, que los siervos de la Edad Media y que los obreros de las pri- meras revoluciones industriales, estamos hoy en día frente a una clase totalmente esclavizada, solo que no lo sabe o más bien, no lo quiere saber. Ellos ignoran la rebelión, que debería ser la única reacción legitima de los explotados. Aceptan sin discutir la vida lamentable que se planeó para ellos. La renuncia y la resignación son la fuente de su desgracia.
He ahí la pesadilla de los esclavos modernos que no aspiran sino a ser llevados por la danza macabra del sistema de la alienación. La opresión se moderniza expandiendo por todas partes las formas de mistificación que permiten ocultar nuestra condición de esclavos.
Mostrar la realidad tal como es y no tal como la presenta el poder, constituye la subversión más genuina.
Sólo la verdad es revolucionaria.
Capítulo III: La planeación territorial y la vivienda
“El urbanismo es esta toma de posesión del medio ambiente natural y humano por el
capitalismo que, desarrollándose lógicamente como dominación absoluta, puede y debe
ahora rehacer la totalidad del espacio como su propio decorado.”
Guy Debord, La Sociedad del Espectaculo.
A medida que construyen su mundo con la fuerza alienada de su trabajo, el decorado de este mundo se vuelve la cárcel donde tendrán que vivir. Un mundo sórdido, sin sabor ni olor, que lleva en sí la miseria del modo de producción dominante. Este decorado está en permanente construcción, nada en él es constante. La remodelación continua del espacio que nos rodea está justificada por la amnesia generalizada y la inseguridad con las que tienen que vivir sus habitantes. Se trata de cambiarlo todo a la imagen del sistema: el mundo se vuelve como una fábrica, cada vez más sucio y ruidoso.
Cada parcela de este mundo es propiedad de un Estado o de un particular. Este robo social que es la apropiación exclusiva de la tierra se materializa en la omnipresencia de los muros, de las rejas, de las cercas, de las barreras y de las fronteras. Son las marcas visibles de esa separación que lo invade todo. Pero al mismo tiempo, la unificación del espacio, según los intereses de la cultura mercantil, es el gran objetivo de nuestra triste época. El mundo debe con- vertirse en una inmensa autopista, absolutamente eficiente, para facilitar el transporte de las mercancías.
Todo obstáculo, natural o humano, debe ser destruido. La concentración inhumana de esa masa de esclavos es fiel reflejo de su vida: se asemeja a las jaulas, a las cárceles, a las cavernas. Pero a diferencia del esclavo o del prisionero, el explotado de la época moderna debe pagar por su jaula.
“Pues no es el hombre sino el mundo el que se ha vuelto anormal.”
Antonin Artaud
Capítulo IV: La mercancía
“A primera vista, una mercancía parece ser una cosa trivial, de comprensión inmediata.
Su análisis demuestra que es un objeto endemoniado, rico en sutilezas metafísicas y
reticencias teológicas.”
Karl Marx, El Capital, capítulo I, libro 4.
En este estrecho y lúgubre espacio en donde vive, el esclavo acumula las mercancías, que según los mensajes publicitarios omnipresentes, deberán traerle la felicidad y la plenitud. Pero entre más acumula mercancías, más se aleja de él la posibilidad de acceder un día a la felicidad.
“De qué le sirve al hombre poseerlo todo, si a cambio pierde su alma.”
El Evangelio según San Marcos 8, 36
La mercancía, ideológica por esencia, despoja de su trabajo al que la produce y despoja de su vida al que la consume. En el sistema económico dominante, ya no es la demanda la que condiciona la oferta, sino la oferta la que determina la demanda. Es así como, de manera periódica, surgen nuevas necesidades consideradas vitales por la inmensa mayoría de la población: primero fue el radio, luego el carro, el televisor, el computador y ahora el celular.
Todas estas mercancías, distribuidas masivamente en un corto lapso de tiempo, modifican en profundidad las relaciones humanas: sirven por un lado para aislar a los hombres un poco más de sus semejantes y por otro, para difundir los mensajes dominantes del sistema. “Las cosas que poseemos terminan por poseernos.”
Capitulo V: La alimentación
“Lo que es comida para unos, es veneno para otros.”
Paracelso
Pero es cuando se alimenta que el esclavo moderno ilustra mejor el estado de decadencia en que se encuentra. Disponiendo cada vez de menos tiempo para preparar la comida que ingiere, se ve reducido a consumir a la carrera lo que la industria agroquímica produce. Erra por los supermercados en busca de los standars que la sociedad de la falsa abundancia consiente en darle. Su elección no es más que una ilusión. La abundancia de los productos alimentarios no disimula sino su degradación y su falsificación. No son otra cosa que organismos genéticamente modificados, una mezcla de colorantes y conservantes, de pesticidas, de hormonas y de otros tantos inventos de la modernidad. El placer inmediato es la regla del modo de alimentación dominante, así como la de todas las formas de consumo.
Y las consecuencias que ilustran esta manera de alimentarse se ven por todas partes. Pero es frente a la indigencia de la mayoría, que el hombre occidental se regocija de su posición y de su consumo frenético. Por tanto, la miseria está dondequiera que reine la sociedad mercantil totalitaria. La escasez es el revés de la moneda de la falsa abundancia. Aunque la producción agroquímica es suficiente para alimentar a la totalidad de la población, en un sistema que hace de la desigualdad un criterio de progreso, el hambre no deberá desaparecer jamás.
“Ellos están convencidos de que el hombre, especie pecadora por excelencia, domina la creación. Como si todas las demás criaturas no hubieran sido creadas sino para servirles de comida, de pieles, para ser martirizadas y exterminadas.”
Isaac Bashevis Singer
La otra consecuencia de la falsa abundancia alimentaria es la multiplicación de las fábricas de concentración y el exterminio bárbaro y a gran escala de las especies que sirven para alimentar a los esclavos. Esta es la esencia misma del modo de producción dominante.
La vida y la humanidad no resisten más ante el afán de lucro de unos cuantos.
Capítulo VI: La destrucción del medio ambiente
“Qué triste es pensar que la naturaleza habla y que el género humano no la escucha.”
Victor Hugo
El pillaje de los recursos del planeta, la abundante producción de energía o de mercancías, los residuos y los desechos del consumo ostentoso hipotecan las posibilidades de supervivencia de nuestra tierra y de las especies que la pueblan. Pero para darle paso al capitalismo salvaje, el crecimiento no deberá parar jamás. Hay que producir, producir y volver a producir cada vez más. Y son los mismos que contaminan quienes se presentan hoy en día como los salvadores del planeta. Esos imbéciles de la industria del espectáculo, patrocinados por las firmas multinacionales, intentan convencernos de que un simple cambio en nuestros hábitos bastará para salvar al planeta del desastre. Y mientras que nos culpan, continúan contaminando sin cesar el medio ambiente y nuestro espíritu. Esas pobres tesis seudoecológicas son repetidas por todos los políticos corruptos que necesitan eslóganes publicitarios. Pero se cuidan bien de no proponer un cambio radical en el sistema de producción. Se trata, como siempre, de cambiar algunos detalles para que lo esencial siga siendo igual.
Capítulo VII: El trabajo
“Trabajo, del latín tri palium “tres palos”, instrumento de tortura.”
Para entrar en la ronda del consumo frenético, hay que tener dinero y para tenerlo, hay que trabajar, es decir, venderse. El sistema dominante ha hecho del trabajo su principal valor, y los esclavos deben trabajar cada vez más para pagar a crédito su vida miserable. Se agotan en el trabajo, pierden con él la mayor parte de su fuerza vital y tienen que soportar las peores humillaciones. Pasan toda su vida haciendo una actividad extenuante y molesta para el beneficio de unos cuantos. La invención del desempleo moderno tiene como propósito asustarlos y hacerles agradecer sin cesar la generosidad del poder. ¿Qué harían sin esta tortura que es el trabajo? Son estas actividades alienantes las que nos presentan como una liberación. ¡Qué mezquindad y qué desdicha! Siempre apresurado por el cronómetro o el látigo, cada gesto de los esclavos está calculado a fin de aumentar la productividad. La organización científica del trabajo constituye la esencia misma de la desposesión de los trabajadores, del fruto de su trabajo y del tiempo que pasan en la producción automática de las mercancías o de los servicios. La actividad del trabajador se confunde con el de una máquina en las fábricas, o con el de un computador en las oficinas. El tiempo pagado no se recupera jamás. De esta manera, a cada empleado se le asigna un trabajo repetitivo, ya sea intelectual o físico. Él es un especialista en su área de producción. Esta especialización se reproduce a escala planetaria en el marco de la división internacional del trabajo. Se concibe en Occidente, se produce en Asía, se muere en África.
Capítulo VIII: La colonización de todos los sectores de la vida
“El hombre entero está condicionado al comportamiento productivo por la organización
del trabajo, y fuera de la fábrica, mantiene la misma piel y la misma cabeza.”
Christophe Dejours
A medida que el sistema de producción coloniza todos los sectores de la vida, el esclavo moderno, no conforme con su servidumbre en el trabajo, sigue desperdiciando su tiempo en las actividades de esparcimiento y las vacaciones planificadas. Ningún momento de su vida escapa al dominio del sistema. Cada instante de su vida ha sido invadido. Es un esclavo de tiempo completo.
Capítulo IX: la medicina mercantil
“La medicina hace morir más lentamente.”
Plutarco
La degradación generalizada de su medio ambiente, del aire que respira, y de la comida que consume; el stress de sus condiciones laborales y de la totalidad de su vida social son el origen de las nuevas enfermedades del esclavo moderno. Su condición servil es una enfermedad para la cual no existirá jamás ninguna medicina. Sólo la completaliberación de la condición en la que se encuentra, puede permitirle al esclavo moderno reponerse de su sufrimiento.
La medicina occidental no conoce sino un remedio contra los males que sufren los esclavos modernos: la mutilación. Es a base de cirugías, de antibióticos o de quimioterapia que se trata a los pacientes de la medicina mercantil. Nunca se ataca el origen del mal sino sus consecuencias, porque la búsqueda de las causas nos conduciría inevitablemente a la condenación implacable de la organización social en su totalidad.
Así como el sistema actual ha convertido cada elemento de nuestro mundo en una simple mercancía, también ha hecho de nuestro cuerpo una mercancía, un objeto de estudio y experimentación para los seudo-sabios de la medicina mercantil y de la biología molecular. Los amos del mundo ya están a punto de patentar todo lo viviente. La secuencia completa del ADN del genoma humano es el punto de partida de una nueva estrategia puesta en marcha por el poder. La decodificación genética no tiene otra finalidad que la de ampliar considerablemente las formas de dominación y de control. Como tantas otras cosas, nuestro cuerpo ya no nos pertenece.
Capitulo X: la obediencia como segunda naturaleza
“A fuerza de obedecer se obtienen reflejos de sumisión.”
Anónimo
Lo mejor de su vida se le escurre por los dedos, pero él continúa porque tiene la costumbre de obedecer desde siempre. La obediencia se ha convertido en su segunda naturaleza. Obedece sin saber por qué, simplemente porque sabe que tiene que obedecer.
Obedecer, producir y consumir, he ahí el tríptico que domina su vida. Obedece a sus padres, a sus profesores y a sus patrones, a sus propietarios y a sus mercaderes. Obedece a la ley y a las fuerzas del orden, obedece a todos los poderes porque no sabe hacer otra cosa. No hay nada que lo asuste más que la desobediencia, porque la desobediencia es el riesgo, la aventura, el cambio. Así como el niño entra en pánico apenas pierde de vista a sus padres, el esclavo moderno se siente desorientado sin el poder que lo ha creado. Por eso, continúa obedeciendo.
El miedo ha hecho de nosotros unos esclavos y nos mantiene en esa condición. Nos inclinamos ante los amos del mundo; aceptamos esta vida de humillaciones y de miseria, solamente por temor.
Sin embargo, nosotros disponemos de la fuerza numérica frente a la minoría que gobierna. Su fuerza no la obtienen de su policía sino de nuestro consentimiento. Justificamos nuestra cobardía al enfrentamiento legítimo contra las fuerzas que nos oprimen con un discurso lleno de humanismo moralizador. El rechazo a la violencia revolucionaria está anclado en los espíritus de aquellos que se oponen al sistema defendiendo unos valores que el mismo sistema les ha enseñado. Pero cuando se trata de conservar su hegemonía, el poder no vacila nunca en utilizar la violencia.
Capitulo XI: represión y vigilancia
“Bajo un gobierno que aprisiona injustamente, el lugar del hombre justo es también en
prisión.”
Henry David Thoreau, La Desobediencia Civil.
Sin embargo, existen algunos individuos que escapan al control de las conciencias, pero están bajo vigilancia. Todo acto de rebelión o de resistencia es asimilado como una actividad desviada o terrorista. La libertad no existe sino para aquellos que defienden los imperativos mercantiles. A partir de ahora, la verdadera oposición al sistema dominante estotalmente clandestina. Contra esos opositores, la represión es la regla vigente. Y el silencio de la mayoría de los esclavos frente a esta represión es justificada por el propósito mediático y político de negar el conflicto que existe en la sociedad real.
Capítulo XII: El dinero
“Y aquello que hicimos antes por el amor de Dios, lo hacemos ahora por el amor al
dinero, es decir, por amor a aquello que da la sensación más elevada de poder y la buena
conciencia.”
Aurora, Nietzsche
Como todos los seres oprimidos de la historia, el esclavo moderno necesita de su mística y de su dios para anestesiar el mal que le atormenta y el sufrimiento que le agobia.
Pero este nuevo dios, a quien entregó su alma, no es más que la nada. Un trozo de papel, un número que tiene sentido solo porque todos han decidido dárselo. Es por este nuevo dios que estudia, trabaja, riñe y se vende. Es por este nuevo dios que ha abandonado sus valores y está dispuesto a hacer lo que sea. Él cree que entre más plata posea más se librará de la coacción que lo sujeta. Como si la posesión fuera de la mano de la libertad. La liberación es una ascesis que proviene del dominio de sí mismo; un deseo y una voluntad de actuar. Está en el ser y no en el tener. Pero hay que decidirse a no servir ni obedecer más. Falta ser capaz de romper con unos hábitos que nadie, al parecer, osa poner en tela de juicio.
Capitulo XIII: No hay alternativa a la organización social dominante
Acta est fabula
El juego terminó
Ahora bien, el esclavo moderno está convencido de que no existe alternativa a la organización del mundo presente. Se ha resignado a esta vida porque piensa que no puede haber otra. Es ahí en donde reside la fuerza de la dominación presente: hacer creer que este sistema que ha colonizado toda la superficie de la Tierra es el fin de la historia. Ha convencido a la clase dominada que adaptarse a su ideología equivale a adaptarse al mundo tal como es y tal como ha sido siempre. Soñar con otro mundo se ha convertido en un crimen condenado al unísono por los medios y por todos los poderes. El criminal es en realidad aquel que contribuye, consciente o no, a la demencia de la organización social dominante. No hay locura más grande que la del sistema presente.
Capítulo XIV: La imagen
“Pero, sabed, oh rey, que no adoraremos a tus dioses ni nos arrodillaremos ante la imagen
de oro.”
Antiguo Testamento, Daniel 3:18
Ante la devastación del mundo real, es necesario para el sistema colonizar la conciencia de los esclavos. Es por eso que el sistema dominante ha decidido enfocarse en la disuasión que, desde la más pequeña edad, cumple el papel preponderante en la formación de los esclavos. Ellos deben olvidar su condición servil, su prisión y su vida miserable.
Basta con ver esa muchedumbre hipnótica, conectada a las pantallas que acompañan su vida cotidiana. Ellos disfrazan su insatisfacción permanente con el reflejo manipulado de una vida soñada, hecha de dinero, de gloria y de aventura. Pero sus sueños son tan lamentables como su vida miserable.
Hay imágenes para todo y para todos. Esas imágenes llevan en sí el mensaje ideológico de la sociedad moderna y sirven de instrumento de unificación y de propaganda.
Se multiplican a medida que el hombre es despojado de su mundo y de su vida. Es el niño el primer blanco de esas imágenes. Hay que volverlos estúpidos y extirparles toda forma de reflexión y de crítica. Todo ello se hace, claro está, con la desconcertante complicidad de sus padres, quienes han desistido ante el impacto de los medios modernos de comunicación. Ellos mismos compran todas las mercancías necesarias para la esclavización de su
progenie. Se desentienden de la educación de sus hijos y se la dejan al sistema del embrutecimiento y de la mediocridad.
Hay imágenes para todas las edades y para todas las clases sociales. Los esclavos modernos confunden esas imágenes con la cultura y, a veces, con el arte. Se recurre constantemente a los instintos más bajos para vender cualquier mercancía. Y es la mujer, doblemente esclava en la sociedad presente, la que paga el precio más alto.
Ella es presentada como simple objeto de consumo. La rebelión ha sido también reducida a una imagen desprovista de su potencial subversivo. La imagen sigue siendo la forma de comunicación más directa y más eficaz: crea modelos, embrutece a las masas, les miente, les infunde frustraciones y les insufla la ideología mercantil. Se trata, pues, una vez más y como siempre, del mismo objetivo: vender, modelos de vida o productos, comportamientos
o mercancías, vender no importa qué, pero vender.
Capitulo XV: El entretenimiento
“La televisión embrutece a los que la miran, no a los que la hacen.”
Patrick Poivre d’Arvor
Esos pobres hombres se divierten, pero ese divertimiento no sirve más que para distraerlos del auténtico mal que los acosa. Han dejado que hicieran de su vida cualquier cosa y fingen sentirse orgullosos de ello. Intentan lucir satisfechos pero nadie les cree; ni ante al frío reflejo del espejo, alcanzan a engañarse. Pierden su tiempo delante de unos imbéciles que los hacen reír o cantar, soñar o llorar.
A través del deporte mediático, se representa el éxito y el fracaso, el esfuerzo y las victorias que el esclavo moderno ha dejado de vivir en carne propia. Su insatisfacción lo incita a vivir por encargo frente a su aparato de televisión. Mientras que los emperadores de la Antigua Roma compraban la sumisión del pueblo con pan y circo, hoy en día, es con divertimientos y consumo del vacío que se compra el silencio de los esclavos.
Capitulo XVI: El lenguaje
“Uno cree que domina las palabras, pero son las palabras las que lo dominan a uno.”
Alain Rey
El control de las conciencias es el resultado de la utilización viciada del lenguaje por la clase económica y socialmente dominante. Siendo el dueño de todos los medios de comunicación, el poder difunde la ideología mercantil a través de la definición fija, parcial y amañada que le atribuye a las palabras.
Las palabras son presentadas como si fueran neutras y su definición como evidente. Controladas por el poder, designan siempre una cosa muy distinta a la vida real. Es ante todo un lenguaje de la resignación y de la impotencia, el lenguaje de la aceptación pasiva de las cosas tal como son y tal como deben permanecer. Las palabras actúan por cuenta de la organización dominante de la vida y el hecho mismo de utilizar el lenguaje del poder, nos condena a la impotencia. El problema del lenguaje es el punto esencial de la lucha por la emancipación humana. No es una forma de dominación que se añada a otra sino que es el centro mismo del proyecto de sometimiento del sistema mercantil totalitario. Es a través de la reapropiación del lenguaje y, por tanto, de la comunicación real entre las personas, que surge de nuevo la posibilidad de un cambio radical. Es en este sentido que el proyecto revolucionario converge con el proyecto poético. En la efervescencia popular, la palabra hablada es re-aprendida y reinventada por extensos grupos. La espontaneidad creativa se encuentra en cada uno y nos une a todos.
Capitulo XVII: La ilusión del voto y la democracia parlamentaria
“Votar es abdicar.”
Elysée Reclus
No obstante, los esclavos modernos se sienten todavía ciudadanos. Creen votar y decidir libremente quién conducirá sus asuntos, como si aún pudieran elegir. Pero, cuando se trata de escoger la sociedad en la que queremos vivir, ¿creen ustedes que existe una diferencia fundamental, entre la socialdemocracia y la derecha populista en Francia, entre demócratas y republicanos en Estados Unidos y entre laboristas y conservadores en el
Reino Unido? No existe ninguna oposición, puesto que los partidos políticos dominantes están de acuerdo en lo esencial: la conservación de la presente sociedad mercantil. Ninguno de los partidos políticos que pueden acceder al poder pone en entre dicho el dogma del mercado. Y son esos mismos partidos los que, con la complicidad mediática, acaparan las pantallas; riñen por pequeños detalles con la esperanza de que todo siga igual; se disputan por saber quién ocupara los puestos que les ofrece el parlamentarismo mercantil. Esas pobres querellas son difundidas por todos los medios de comunicación con el fin de ocultar un verdadero debate sobre la elección de la sociedad en la que queremos vivir. La apariencia y la futilidad dominan sobre el profundo enfrentamiento de ideas. Todo esto no se parece en nada, ni de lejos, a una democracia. La democracia real se define en primer lugar y ante todo por la participación masiva de los ciudadanos en la gestión de los asuntos de la ciudad. Es directa y participativa.
Encuentra su expresión más autentica en la asamblea popular y en el dialogo permanente sobre la organización de la vida en común. La forma representativa y parlamentaria que usurpa el nombre de democracia limita el poder de los ciudadanos al simple derecho de votar; es decir, a nada. Escoger entre gris claro y gris oscuro no es una elección verdadera. Las sillas parlamentarias son ocupadas en su inmensa mayoría por la clase económicamente dominante, ya sea de derecha o de la pretendía izquierda social demócrata. No hay que conquistar el poder, hay que destruirlo. Es tiránico por naturaleza, sea ejercido por un rey, un dictador o un presidente electo. La única diferencia en el caso de la “democracia” parlamentaria es que los esclavos tienen la ilusión de elegir ellos mismos al amo que deberán servir. El voto los ha hecho cómplices de la tiranía que los oprime. Ellos no son esclavos porque existen amos, sino que los amos existen porque ellos han elegido mantenerse esclavos.
Capitulo XVIII: El sistema mercantil totalitario
“La naturaleza no creó amos ni esclavos, yo no quiero dar ni recibir leyes.”
Denis Diderot
El sistema dominante se define entonces por la omnipresencia de su ideología mercantil. Ocupa a la vez todos los espacios y todos los sectores de la vida. No profesa más que: produce, vende, consume, acumula. Ha reducido todas las relaciones humanas a unas parcas relaciones mercantiles, y considera que nuestro planeta es una simple mercancía. La función que nos asigna es el trabajo servil. El único derecho que reconoce es el derecho a la
propiedad privada. Al único dios que rinde culto es al dinero. El monopolio de la apariencia es total. Solo aparecen los hombres y los discursos favorables a la ideología dominante. La crítica de este mundo se ahoga en el mar mediático
que determina qué está bien y qué está mal, lo que se puede y lo que no se puede ver. Omnipresencia de la ideología, culto al dinero, monopolio de la apariencia, partido único disfrazado de pluralismo parlamentario, ausencia de una oposición visible, represión en todas sus formas, voluntad de transformar al hombre y al mundo: He ahí la verdadera cara del totalitarismo moderno que ellos llaman “democracia liberal”, pero que es hora de llamar por su verdadero nombre: el sistema mercantil totalitario. El hombre, la sociedad y todo nuestro planeta están al servicio de esta ideología. El sistema mercantil totalitario ha logrado lo que ningún otro totalitarismo había podido: ocupar cada resquicio del planeta. Hoy en día, ninguna forma de exilio es posible.
Capitulo XIX: Perspectivas
A medida que la opresión se expande por todos los sectores de la vida, la rebelión toma el aspecto de una guerra social. Los motines renacen y anuncian que la revolución está por llegar. La destrucción de la sociedad mercantil totalitaria no es un asunto de opinión, es una necesidad absoluta en un mundo que se sabe condenado. Ya que el poder está en todas partes, es por todas partes y por todo el tiempo que hay que combatirlo. La reinvención del lenguaje, el trastorno permanente de la vida cotidiana, la desobediencia y la resistencia son las palabras claves de la rebelión contra el orden establecido. Pero para que de esta rebelión surja una revolución hay que encaminar las
subjetividades a un frente común. Es en la unidad de todas las fuerzas revolucionarias que hay que obrar. Esta no se
puede conseguir más que siendo conscientes de nuestros fracasos pasados: ni el reformismo estéril ni la burocracia totalitaria pueden ser una solución para nuestra inconformidad. Se trata de inventar nuevas formas de organización y de lucha. La autogestión en las empresas y la democracia directa a escala comunal constituyen las bases de esta nueva organización que debe ser anti-jerárquica, tanto en la forma como en el contenido.
Al poder no hay que conquistarlo, hay que destruirlo.

Capítulo I: Epígrafe

“Mi optimismo está basado en la certeza de que esta civilización está por derrumbarse. Mi pesimismo, en todo lo que hace por arrastrarnos en su caída.”

Capítulo II: La servidumbre voluntaria

“Es el mal de estos tiempos, los locos guían a los ciegos.”

El Rey Lear, Acto IV, escena primera, William Shakespeare

La servidumbre moderna es una esclavitud voluntaria, consentida por la muchedumbre de esclavos que se arrastran por la faz de la tierra. Ellos mismos compran las mercancías que los esclavizan cada vez más. Ellos mismos procuran un trabajo cada vez más alienante que se les otorga si demuestran estar suficientemente amansados. Ellos mismos eligen los amos a quienes deberán servir. Para que esta tragedia absurda pueda tener lugar, ha sido necesario despojar a esa clase de la conciencia de su explotación y de su alienación. He ahí la extraña modernidad de nue- stra época. Al igual que los esclavos de la antigüedad, que los siervos de la Edad Media y que los obreros de las primeras revoluciones industriales, estamos hoy en día frente a una clase totalmente esclavizada, solo que no lo sabe o más bien, no lo quiere saber. Ellos ignoran la rebelión, que debería ser la única reacción legitima de los explotados. Aceptan sin discutir la vida lamentable que se planeó para ellos. La renuncia y la resignación son la fuente de su desgracia.

He ahí la pesadilla de los esclavos modernos que no aspiran sino a ser llevados por la danza macabra del sistema de la alienación. La opresión se moderniza expandiendo por todas partes las formas de mistificación que permiten ocultar nuestra condición de esclavos. Mostrar la realidad tal como es y no tal como la presenta el poder, constituye la subversión más genuina.  Sólo la verdad es revolucionaria.

Capítulo III: La planeación territorial y la vivienda

“El urbanismo es esta toma de posesión del medio ambiente natural y humano por el capitalismo que, desarrollándose lógicamente como dominación absoluta, puede y debe  ahora rehacer la totalidad del espacio como su propio decorado.”

Guy Debord, La Sociedad del Espectaculo.

A medida que construyen su mundo con la fuerza alienada de su trabajo, el decorado de este mundo se vuelve la cárcel donde tendrán que vivir. Un mundo sórdido, sin sabor ni olor, que lleva en sí la miseria del modo de producción dominante. Este decorado está en permanente construcción, nada en él es constante. La remodelación continua del espacio que nos rodea está justificada por la amnesia generalizada y la inseguridad con las que tienen que vivir sus habitantes. Se trata de cambiarlo todo a la imagen del sistema: el mundo se vuelve como una fábrica, cada vez más sucio y ruidoso.

Cada parcela de este mundo es propiedad de un Estado o de un particular. Este robo social que es la apropiación exclusiva de la tierra se materializa en la omnipresencia de los muros, de las rejas, de las cercas, de las barreras y de las fronteras. Son las marcas visibles de esa separación que lo invade todo. Pero al mismo tiempo, la unificación del espacio, según los intereses de la cultura mercantil, es el gran objetivo de nuestra triste época. El mundo debe con- vertirse en una inmensa autopista, absolutamente eficiente, para facilitar el transporte de las mercancías.

Todo obstáculo, natural o humano, debe ser destruido. La concentración inhumana de esa masa de esclavos es fiel reflejo de su vida: se asemeja a las jaulas, a las cárceles, a las cavernas. Pero a diferencia del esclavo o del prisionero, el explotado de la época moderna debe pagar por su jaula.

“Pues no es el hombre sino el mundo el que se ha vuelto anormal.”

Antonin Artaud

Capítulo IV: La mercancía

“A primera vista, una mercancía parece ser una cosa trivial, de comprensión inmediata. Su análisis demuestra que es un objeto endemoniado, rico en sutilezas metafísicas y reticencias teológicas.”

Karl Marx, El Capital, capítulo I, libro 4.

En este estrecho y lúgubre espacio en donde vive, el esclavo acumula las mercancías, que según los mensajes publicitarios omnipresentes, deberán traerle la felicidad y la plenitud. Pero entre más acumula mercancías, más se aleja de él la posibilidad de acceder un día a la felicidad.

“De qué le sirve al hombre poseerlo todo, si a cambio pierde su alma.”

El Evangelio según San Marcos 8, 36

La mercancía, ideológica por esencia, despoja de su trabajo al que la produce y despoja de su vida al que la consume. En el sistema económico dominante, ya no es la demanda la que condiciona la oferta, sino la oferta la que determina la demanda. Es así como, de manera periódica, surgen nuevas necesidades consideradas vitales por la inmensa mayoría de la población: primero fue el radio, luego el carro, el televisor, el computador y ahora el celular.

Todas estas mercancías, distribuidas masivamente en un corto lapso de tiempo, modifican en profundidad las relaciones humanas: sirven por un lado para aislar a los hombres un poco más de sus semejantes y por otro, para difundir los mensajes dominantes del sistema. “Las cosas que poseemos terminan por poseernos.”

Capitulo V: La alimentación

“Lo que es comida para unos, es veneno para otros.”

Paracelso

Pero es cuando se alimenta que el esclavo moderno ilustra mejor el estado de decadencia en que se encuentra. Disponiendo cada vez de menos tiempo para preparar la comida que ingiere, se ve reducido a consumir a la carrera lo que la industria agroquímica produce. Erra por los supermercados en busca de los standars que la sociedad de la falsa abundancia consiente en darle. Su elección no es más que una ilusión. La abundancia de los productos alimentarios no disimula sino su degradación y su falsificación. No son otra cosa que organismos genéticamente modificados, una mezcla de colorantes y conservantes, de pesticidas, de hormonas y de otros tantos inventos de la modernidad. El placer inmediato es la regla del modo de alimentación dominante, así como la de todas las formas de consumo.

Y las consecuencias que ilustran esta manera de alimentarse se ven por todas partes. Pero es frente a la indigencia de la mayoría, que el hombre occidental se regocija de su posición y de su consumo frenético. Por tanto, la miseria está dondequiera que reine la sociedad mercantil totalitaria. La escasez es el revés de la moneda de la falsa abundancia. Aunque la producción agroquímica es suficiente para alimentar a la totalidad de la población, en un sistema que hace de la desigualdad un criterio de progreso, el hambre no deberá desaparecer jamás.

“Ellos están convencidos de que el hombre, especie pecadora por excelencia, domina la creación. Como si todas las demás criaturas no hubieran sido creadas sino para servirles de comida, de pieles, para ser martirizadas y exterminadas.”

Isaac Bashevis Singer

La otra consecuencia de la falsa abundancia alimentaria es la multiplicación de las fábricas de concentración y el exterminio bárbaro y a gran escala de las especies que sirven para alimentar a los esclavos. Esta es la esencia misma del modo de producción dominante.

La vida y la humanidad no resisten más ante el afán de lucro de unos cuantos.

Capítulo VI: La destrucción del medio ambiente

Qué triste es pensar que la naturaleza habla y que el género humano no la escucha.”

Victor Hugo

El pillaje de los recursos del planeta, la abundante producción de energía o de mercancías, los residuos y los desechos del consumo ostentoso hipotecan las posibilidades de supervivencia de nuestra tierra y de las especies que la pueblan. Pero para darle paso al capitalismo salvaje, el crecimiento no deberá parar jamás. Hay que producir, producir y volver a producir cada vez más. Y son los mismos que contaminan quienes se presentan hoy en día como los salvadores del planeta. Esos imbéciles de la industria del espectáculo, patrocinados por las firmas multinacionales, intentan convencernos de que un simple cambio en nuestros hábitos bastará para salvar al planeta del desastre. Y mientras que nos culpan, continúan contaminando sin cesar el medio ambiente y nuestro espíritu. Esas pobres tesis seudoecológicas son repetidas por todos los políticos corruptos que necesitan eslóganes publicitarios. Pero se cuidan bien de no proponer un cambio radical en el sistema de producción. Se trata, como siempre, de cambiar algunos detalles para que lo esencial siga siendo igual.

CONTINUARÁ MUY PRONTO  - MIENTRAS TANTO, PUEDES EJERCER TU RESPONSABILIDAD MOSTRANDO ESTO A OTROS. DESPIERTA A LAS PERSONAS DE LA ESCLAVITUD EN LA QUE VIVEN SUMERGIDAS ….¡HAZ DE ELLO TU MISIÓN!


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Vanguardia Absoluta en Auto-Superación: Proyección Astral (¡cualquiera puede!)

(Te recomendamos pinchar sobre todos los pasajes fucsia del texto para acceder a cientos de conocimientos secretos que han cambiado la vida de miles!)

Recientemente nos llegó un informe sobre la altísima utilidad del sueño lúcido en el desarrollo de la función telepática.

Al parecer la CIA utilizaba el sueño lúcido en sus agentes para desarrollar su poder telepático.  La lógica de esto es total, y me hizo pensar muchísimo, pues a pesar de que se han probado numerosas técnicas para conseguir “conversar” sin hablar, muy pocas han demostrado verdadera efectividad.

Bien, al parecer cuando dos o más personas toman consciencia dentro de su sueño y “se encuentran” en un sitio pre-acordado y allí conversan e intercambian información, las chances de que puedan tener comunicación mental son casi del 85%. Un estudio incluso mostró  que las posibilidades aumentan a 92-93% cuando el sueño es inducido por un sonido binaural especial y de muy alta vibración.

Por supuesto, como soñador lúcido que soy desde hace más de 5 años,  estoy comenzando a practicar con un “socio” del sueño, y nos proponemos comprobar la textualidad de la conversación que tuvimos mientras soñábamos.

Y un punto más, extremadamente importante: ¿Por qué algo como la telepatía es tan pero tan crítico? (Alguien podría decirme: “Hay tantos problemas en el mundo “material”, en esta era decisiva para la humanidad, que ¿para qué hemos de detenernos e invertir en desarrollar esta habilidad extra-sensorial?”) y la respuesta creo que ya te la imaginas:  Los seres humanos tenemos que AUMENTAR el ancho del canal de conexión entre nosotros.  Urgentemente y por medio de todas las alternativas. Comunicarnos más y más telepáticamente (incluso si no es a través del sueño) significa subir un peldaño en la escalera hacia la iluminación; significa vencer la limitación del habla, de la palabra, y en última instancia del YO, que es aquello que tal vez más ha dañado nuestro carácter originalmente divino“. Así que, querido amigo, amiga, espero también encontrarme contigo en uno de mis sueños, y ascender juntos!

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NOTA: (Felicidades a todos aquellos que se han dado el regalo del crecimiento personal – utilizando el descuento de 40% en TODOS los productos de la tienda. Las oportunidades de crecer son lamentablemente finitas, y esta época del año es cuando estamos más motivados a dar ese paso. Pincha aquí para obtener el cupón por 40% de descuento y accede a importantes secretos y fórmulas para mejorar sensiblemente tu estadía en este mundo)

NOTA2: (Un especial mensaje para los más de 200 lectores que decidieron dar el paso hacia una mente inamovible, profunda y poderosa, haciéndose del nuevo pack de la disciplina oculta Ninja. Apreciamos especialmente su interés en función de lo difícil y largo que fue compilar el material exclusivo que allí se encuentra.)


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¡Bienvenidos al Omniverso!

Este es otro escrito de un lector de Secretia – Julián Arguello de Argentina. Haz click aquí para conspirar tú también en la creación de la nueva realidad.

Cómo podemos salvar nuestro planeta de los terribles daños que se infligen sobre él por la codicia y la ignorancia de la humanidad?

La mayoría de la gente quiere descubrir nuevas tecnologías y abandonar antiguas técnicas que “contaminan y dañan” su mundo. Nuevas leyes se proponen y aprueban, y las guerras se libran “preventivamente” , mientras que la acusación parece ser la energía mayor en todo este trabajo. Y las pocas cosas que están orientadas a solucionar son ignoradas, ridiculizadas o impotentes.

Por eso, hoy nos gustaría traerle una cosa que usted puede hacer para cambiarlo todo.

¿Es usted sólido en su entendimiento de que está viviendo en un planeta que se ha desplazado a la vida iluminada? ¿Sabe usted que su dimensión, la que está viviendo ahora, es la omni-dimensión?

Se necesitan cambios

Mientras escribimos estas palabras, podemos sentir la emoción de muchos de los que leen, y podemos sentir la absoluta decepción de muchos otros también.

¿Por qué? Muchos de ustedes están a favor del “gran cambio” – para curar la realidad en un abrir y cerrar de ojos, para sanar el mundo y, junto con ello, para sanar sus vidas.

Y sin embargo, podemos decir que, a pesar de que el “gran cambio” ha ocurrido y se ve claramente, nada ha cambiado. De hecho, el caos es peor y el mundo se encuentra más en problemas que nunca antes.

Y aún así, le daremos una cosa que usted puede hacer para cambiarlo todo.

Una cosa puede cambiar todo eso en su realidad, su vida, su mundo.

Usted entiende que, si el proceso no está funcionando para usted, si usted no es completamente feliz y cada vez más sano, tranquilo y próspero, entonces un cambio de algún tipo es necesario. ¿Verdad?

(más…)


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Potenciando el Bienestar

Potenciando el Bienestar

lotus Hola, soy Ángel Sanz, Maestro de los 5 Rituales. Agradezco enormemente al equipo editorial de Secretia el haberme invitado a revelar mi visión personal y mi experiencia con el poder de los Rituales secretos del Himalaya.

Primero les ruego me permitan hablar un poco de quien soy y de cómo veo la vida.

Nací en Honduras, hace 43 años. Fui profesor de Kung-Fu y maestro de matemáticas en una escuela. Siempre me ha dado gran placer transmitir las cosas que fui encontrando a lo largo de mi camino. Muchos a los que les contaba sobre mi quehacer, pensaban que estaba loco “gastando” energía en niños revoltosos, cuando podría haber estado ganando fortunas en la empresa de mi hermano Daniel. Para contarles la verdad, yo siempre lo veía al revés: Para mí lo que yo hacía era justamente lo opuesto a gastar energía – yo estaba generando energía!! De pequeño, cuando mi padre me compró una bicicleta con luz a dínamo, comprendí cómo es preciso que sean las cosas: Si uno no es aquel que se sacrifica, entonces no se puede esperar que nadie lo sea.

Para que comprendan a qué me refiero con esta introducción, permítanme contarles lo que sucedió después: Muchos de los niños a quienes yo enseñé (no sólo matemática, claro, sino también como ser una buena persona!) son hoy deportistas exitosos, profesionales, artistas, personas que se abocan en casi todos los casos al bien. La “fortuna” que mi hermano Daniel hizo con sus empresas está en manos de su primera y segunda esposa, de quienes se divorció por problemas de comunicación. Discuplen, pero no deseo ahondar sobre esto; los dejo para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

Se avecinan 2 etapas, queridos amigos y lectores. La primera etapa, la más inmediata, está lamentablemente llena de dolor. Es como un dolor de nacimiento, es el dolor de crecer y darse cuenta. Es el dolor necesario. No sé si serán meses o años; no creo que nadie lo sepa con certeza a decir verdad…no creo que tampoco importe. La etapa que vendrá después es la de unión, reunión, paz, claridad, cercanía, renovación, renacimiento. Es cierto, la primera etapa, la más inmediata de ambas, suena algo pesimista, algo apocalíptica. Pero es lo que estamos viendo, ¿o no? ¿O acaso son pocas las personas que viven hoy con esa sensación de ansiedad inexplicable, más allá de todo hecho de su vida? No nos engañemos: No siempre esto ha sido así. No siempre las personas han estado tan al límite. Esto ocurre sólo cuando se está
llegando a un pico, a un borde. Y lo que hay del otro lado del borde….bueno, creo que cada uno de nosotros lo sabe en su corazón.

Por eso me convertí hace un año en Maestro de los 5 Rituales. Los 5 Rituales -para aquellos que aún no saben mucho sobre ellos – fueron originalmente concebidos como una “fuente secreta de juventud”, que trajo a occidente un militar británico a principio de siglo. En su origen, los 5 Rituales tienen como fin potenciar el bienestar de su practicante, sin embargo los nuevos practicantes y difusores de esta sabiduría han hecho grandes esfuerzos para adaptar esa “juventud” tan pronunciada que el Maestro consigue a la imperiosa necesidad de compartir y reforzar los lazos de amor en el mundo, tal vez la más pronunciada necesidad del mundo de hoy.

Tal es así la cosa, que para ser un Maestro de los 5 Rituales, es preciso ayudar a otros a ser Maestros en los 5 Rituales. La grandeza del espíritu de la juventud no se queda en proveer salud a un único organismo, sino que, como aquel dínamo de mi primera bicicleta, generar el sustento de esa salud a través de las diversas personas y luego de las generaciones.

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¿Aún no conoces los 5 Rituales? La Fuente de la Juventud Eterna te está Esperando!!  Haz Click Aquí.


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¿A Dónde Vas Tan Apurado?

Este iluminador articulo fue concebido por nuestra asidua seguidora Angela Marulanda. Bendiciones para todos.

Parece que estar constantemente de prisa se convirtió en un “modus vivendi”, a tal punto que muchas personas se sienten culpables cuando se toman unos minutos para descansar aunque estén exhaustas.  (Haz click aquí para aprender a manejar apropiadamente los tiempos de tu vida.)

¿Pero, qué nos ha llevado a montarnos en esta especie de avión ultra sónico en el que todos viajamos incómodos pero nadie se puede bajar? Nos ha llevado el inmediatismo al que nos han acostumbrado las soluciones instantáneas que nos ofrece la publicidad y las historias del cine o la TV; la creencia de que “el tiempo es oro” que nos ha convencido de que cada minuto del día debe ser productivo; el cultivo del ego que nos anima a trabajar más para poseer más y aparentar más; la idea de que tener mucho equivale a ser más felices que pregona la cultura consumista y nos empuja a producir y gastar sin descansar.

Lo cruel es que en esta loca carrera finalmente logramos estirar el tiempo para hacerlo todo menos vivir, si por vivir entendemos compartir, reír, pasear, conversar, jugar, gozar o soñar. (Haz click aquí para aprender más sobre cómo ganar la carrera sin siquiera correr!!)

El impacto que esta forma de vida tiene en la familia es funesto. Al andar a la carrera vivimos como ´volando por instrumentos´, es decir, concentrados en todo lo urgente por hacer, pero desconectados de lo que somos y sentimos. Y al no estar conectados con nuestros sentimientos es imposible establecer sólidos vínculos afectivos con nuestros seres queridos. Así, nuestras relaciones familiares se limitan a contactos superficiales, carentes de calidez, que por su trivialidad se desbaratan con cualquier tormenta.

El tiempo no puede seguir siendo nuestro enemigo. Lo necesitamos para formar la familia que soñamos tener. Hace falta tiempo para establecer lazos profundos con nuestro cónyuge porque éstos se tejen en los momentos compartidos sin más propósito que estar juntos; tiempo para ganarnos la confianza de nuestros hijos porque saben que sí estaremos a su lado cuando nos necesiten; tiempo para cultivar una buena comunicación porque estamos allí para que nos cuenten sus pesares cuando desean compartirlos; tiempo para formar su conciencia porque estamos tan presentes que nuestro proceder les muestra qué está bien y qué está mal; tiempo para alimentarles una fe sólida porque pueden ver cómo confiamos en Dios y así ellos también confiar en sus designios.

Vivir la vida a la carrera atropella las relaciones. La impaciencia, producto del afán por ganarle la carrera al reloj, impide que tratemos a nuestros hijos con el afecto que merecen. Hacer muchas cosas alimenta el ego pero deja morir de hambre el corazón. Llena la agenda pero destrozan la familia.

Si el tiempo es oro no lo desperdiciemos haciendo muchas cosas para comprar el amor de nuestra familia, el cual obtendremos gratis si dedicamos más tiempo a disfrutar de los hijos, la familia, y los amigos y ocupar el primer lugar en su corazón. Ahí radica gran parte de la verdadera riqueza.


(Aprende a Relajarte Hoy. Haz Click Aquí Para Descargar las Vibras Digitales que te llevarán al Mundo de la Paz Interior!!!!!!!!!!!!!!!)

(Aún no Conoces los 5 Rituales de la Juventud? Haz Click Aquí Para conocer el antiguo secreto del Himalaya!!!!!!!)


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