Hola a tod@s!

el calvo que ve la realidad en los ojos, crecimiento personal

Klaus atiende por email dos veces por semana

Gente, me apena muchísimo si alguien se sintió ofendido por mi forma de expresarme. Como comenté, hablo así en mi vida cotidiana, pero el lenguaje leído muchas veces es más crudo que el lenguaje oído; nunca nadie se había sentido ofendido por mi vocabulario, pero puedo entender que he herido las sensibilidades de muchos de uds.

De modo que, en ese sentido, les ofrezco mis sinceras disculpas. También se ha comunicado conmigo el editor general de Secretia para sugerirme que deje de lado el lenguaje soez, y no quisiera decepcionarlo ni a ninguno de ustedes, seguidores de este maravilloso sitio.

Por ende, además de mi disculpa de todo corazón, he de dejar de usar palabras de dudoso gusto, sin embargo no he de decir las cosas que pienso. Y creo que es allí donde se verá el verdadero origen de la controversia Klaus: ¿Es lo que dice este hombre calvo lo que me irrita o es su forma de expresarse?

Tal vez ambas, pero yo tiendo a creer que muchos de los que han manifestado su disconformidad con mis artículos se han escudado en mi lenguaje para atacar el verdadero contenido de mis palaabras. Creo que les ha tocado mucho más lo que digo que el modo en que lo digo, y el modo les ha dado una buena excusa para expresar su enojo.

Es que yo, Klaus, de todas las páginas en internet y guías de crecimiento personal que conozco, soy uno de los muy escasos que habla sin pelos en la lengua de la “zona oscura”, de la parte fea de nuestra realidad, y no me contento con quedarme con notas sobre cómo mejorar la vida. Para empezar a hablar de cómo mejorar la vida, pienso que es preciso antes empezar a quitar capas de mentira de nuestra realidad. Y eso es lo que hago. Te sugiero que antes de ofenderte por las cosas que te diga, te tomes al menos unos segundos para considerar si hay en todo ello algo de cierto. Después, tienes mi permiso para agarrártelas conmigo cuanto quieras.

Un último punto y los dejo con el tema de hoy. Los que me dicen que ya está de provocación y que ahora quieren saber cuáles son mis métodos, se encontrarán también frustrados: Mi columna en Secretia es de reflexión, no de difusión de material. Quien quiera ser mi cliente, puede hacerlo desde aquí, pero sepan desde ya que no acepto a cualquier persona, porque muchas personas que hacen cursos para confirmar que nada les funciona en su vida, para confirmar su status de víctima irredimible del mundo, y yo con ellos no tengo a dónde ir. Cuento con que somos gente grande y no me empezarán de nuevo con la historia (ver post anterior) de que todo esto lo hago/hacemos para vender algo. Ya lo he explicado, y este tema está ya agotado por donde se lo mire.

Bueno, al asunto de hoy (y con la mira puesta en tratar de evitar que te ofendas y te lo tomes personal, reemplazaré mi habitual “tú”, por el más amistoso “nosotros”): Nosotros como Cómplices por Donde se Lo Mire del Estado del Mundo y de Nuestra Propia Vida. Amigo, no confundas algo verdadero con algo de tinte negativo. A veces, sencillamente la verdad duele.

¿Cuántos de ustedes compran en Zara o en H&M? Me pregunto, a su vez, quién alguna vez se ha detenido a mirar la etiqueta del artículo cuyo precio super económico tanto le atrae. Por lo general, quien sí se detenga a mirarlo se dará cuenta de que esta camisa o pantalón están hechos en Cambodia, o en Vietnam.  Fíjate la próxima vez, si quieres.

Si te gusta el Barcelona y Messi y todo aquello, te fijarás que cuando alguno da su conferencia de prensa, el logo de la marca americana Nike aparece cada dos por tres. Ponle atención si esto es algo que habitualmente pasas tiempo viendo.

¿Y a quién no le gusta el chocolate? Pero, ¿Alguien sabe de dónde viene y quién lo hace?

“¡Me encanta mi chaqueta de cuero!”, me dijo un amigo el otro día.

Finalmente, nuestro cuerpo….ah, sí…nuestro propio cuerpo…que tanto queremos, y al que tanto cuidamos (¿cuidamos?)

Procuraré ser breve y conciso: Cualquier cosa que puedas comprar a un precio sorprendentemente barato tiene el precio que tiene por estar hecho por esclavos. Esclavos. Eso que llevas puesto ahora, aunque no te guste pensarlo, fue hecho por una persona como tú, con familia, con amigos, con miedos; una persona cansada, alguien sin alternativa que tiene que llevar un poco de pan a su casa, y no puede más que aceptar el chantaje de una diabólica empresa extranjera que instala megafábricas en confabulación con el gobierno hiper-corrupto de su país donde hay cero empleo. Es esto o nada, le dicen, y esa historia es la que carga tu cuerpo ahora mismo mientras lees esto. Portas una tragedia, en gran medida por elección.

El chocolate, que remite a sitios tan bonitos como Suiza, se origina en Africa, y el proceso para que te llegue envueltito todo bonito no es tan dulce como le parece a tu paladar. Mira si no este video y notas del proyecto de libertad de CNN.

El caso de Nike, sin embargo, me parece uno de los peores, porque creo que ya en mayor o en menor medida está instalado en el inconsciente colectivo que se trata de una empresa que utiliza mano de obra esclava (a diferencia de otras cadenas, que han logrado que pocos se dieran cuenta), y sin embargo la mitad de la gente anda con sneakers de esta marca. Y lo peor, un equipo de fútbol como el Barcelona, con sus individuos que realizan labores de caridad, les presta su fama para promocionar y promover su abuso contra la debilidad humana. Lo mismo con equipos nacionales tanto de fútbol como de otros deportes. La palabra verguenza no alcanza para adjetivar el fenómeno. Date un momento la próxima vez que vayas al gimnasio o a correr para observar cuánta gente lleva marca Nike, la mayoría de ellos seguramente habiendo oído alguna vez sobre las prácticas de esta organización. Y de mucha de esta gente, ninguno de nosotros dudaría en decir que son “muy buenas personas”.

Otro tema algo diferente (pero idéntico a nivel de elevación espiritual, que muchos de uds. me han convencido de que es inseparable del crecimiento personal) es el del asesinato de animales para hacer (ya ni hablemos de comida) cosas como sofás, chaquetas, zapatos, alfombras, y lo que se te ocurra. Como he dicho, no soy vegetariano, mucho menos vegano o naturista, pero ello no quiere decir que ignore lo que hay detrás. Me pregunto si uno se sentaría tan cómodo en su sofá si presenciara en directo el deshollamiento del animal del que está hecho (animal que al igual que tú, tiene entre tantas otras cosas familia y miedos). Es sólo una pregunta que me hago y que tal vez alguna vez te la quieras hacer tú.

esclavitud tu karma

Fíjate bien en lo que compras

 

Por último, como adicto a la comida chatarra, en todas sus formas, desde hamburguesas de cadenas americanas hasta croissants con toneladas de grasa y quesos que van directo a mis arterias, tengo que mantenerme siempre consciente de que cuando me lleven al hospital y los médicos me digan que mi Diabetes seguirá bajando mi calidad de vida, soy yo mism el principal promotor de mi condición, por medio de mis elecciones, las cuales no fueron hechas a punta de pistola.

Somos nosotros mismos quienes estamos detrás de todas estas decisiones. Con nuestra acción o nuestra omisión, apoyamos las guerras, la pobreza, la muerte, la desigualdad, el alejamiento de los valores familiares, la falta creciente de amor, el engaño por parte de charlatanes, el abuso, la contaminación. Hagámonos cargo. Podemos continuar haciendo todo lo que nos gusta hacer, pero espero que nadie se crea un angelito, porque hay muy pero muy pocos que realmente lo son. Cada uno se forja el propio destino por medio de decisiones. Así entiendo yo la ley de la atracción.

Sinceramente tuyo,

Klaus

Quiero a Klaus como mi Mentor

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