El Nuevo Paradigma – La Agresividad Positiva
No, no vamos a referirnos en esta ocasión a la Nueva Era de la que tanto hablamos, ni al nuevo orden mundial del que tanto nos queda por decir y denunciar. No vamos a explicarte una nueva energía, ni te contaremos mas sobre lo que se cree que está sucediendo y que tendrá un punto culminante en el 2012 (o 2012 o 2013 según muchos expertos últimamente). Tampoco hoy nos referiremos a cómo mejorar tu vibración corporal y espiritual para ser literalmente una antena de energía.
Hoy queremos invitarte a reflexionar sobre algo mucho más tangible, más cotidiano, mas practico, más inmediato a tu vida y a la de todos nosotros, como actores en este escenario que es nuestra vida.
Como bien has observado a lo largo de los últimos muchos años, el mundo corporativo ha seguido creciendo a pasos agigantados mientras a su sombra innumerables grupos opositores “denunciaban” esta realidad esclavizadora de los humanos y el resto de los habitantes del planeta. Cuando ha habido guerras (las ha habido de a montones y lamentablemente parece que seguirá habiéndolas) también innumerables grupos han salido a impugnarla, a tratar de debilitarla, de evitarla….y los resultados? El sistema capitalista, esclavizador, el consumismo, el maltrato de animales (incluyendo al animal humano), la mentira, el abuso y el dominio de los “fuertes” sobre los “débiles” no ha cesado de crecer.
Pero, nos preguntamos tantas veces: Como es ello posible, si hay tantos que juegan el papel de resistencia? Como es posible que no puedan siquiera lograr un mínimo estancamiento de los planes y acciones malévolos de los opresores?
La respuesta esta (parcialmente) en el “mito” de Gandhi. Cuando se habla de Gandhi, haciendo ilusión a su papel histórico, se habla de su inmenso logro de vencer al imperio con la paz, con la pasividad. Esto es un engaño que promueven justamente los opresores: Gandhi, aunque opuesto a la violencia, estaba muy a favor de la agresividad.
No te exaltes, vamos por partes.
En español, el término Agresividad se identifica con violencia, con un acto injustificado de ataque. Por ello es que este cambio de paradigma (urgente si los hay) tiene su centro en la palabra equivalente tal como se la utiliza en ingles: “Aggresive” en la lengua inglesa no necesariamente tiene que ver con violencia, ni con un ataque, sino que mas bien designa una actitud certera, decidida, comprometida. Muchas veces la gente angloparlante se aconseja mutuamente ser “agresiva” en reuniones, significando ello “ir hacia adelante”, decir lo que se piensa, conseguir cosas, logros, no dejarse amedrentar. Esto tiene poco y nada que ver con la violencia, con el odio.
Ser agresivo puede ser MUY bueno. De hecho, es el cambio de paradigma. Gandhi nunca fue violento, pero ya el hecho de que tenía un objetivo e hizo algo para cumplirlo lo pone en la lista de personas agresivas (entiéndase: con iniciativa!). Ser agresivo/a es la nueva receta. Si tu problema es que fumas y deseas abandonarlo, entonces no creas que con espera y piedad el hábito desaparecerá. Deberás agarrarlo de las solapas y muy decididamente echarlo. Agresivo desde ahora (nos tomamos la libertad de “importar” un concepto de otra lengua, pues es de extrema importancia que los hispanoparlantes adoptemos la actitud de la agresividad positiva, de perseguir activamente los logros con uñas y garras).
Muchos de nosotros estamos a favor de la igualdad animal. Ello quiere decir que pensamos que en esta nueva era del hombre y del mundo, los animales deben recibir exactamente el mismo trato que las personas (y aun así la mayoría de las personas del mundo reciben un trato “infrahumano). Creemos que ya es hora de que la barbarie llegue a su fin, de que reconozcamos lo divino no solo en lo que “habla”, sino en todos los elementos de la creación, y los veneremos como se supone que lo estemos haciendo desde el comienzo. Habrás leído, entonces, varios artículos llamando a acoger una dieta vegetariana y evitar la esclavitud animal (y por supuesto humana!).
Pero fíjate que ha ocurrido: Los defensores de los derechos de los animales, a lo largo de los años, no han sabido comprender el principio y la utilidad de la buena agresividad. Tal vez podamos atribuirlo a que sienten que si “no matan” entonces tampoco deben tener ninguna otra actitud intervencionista a otro nivel. Lo cierto es que esta fórmula falla y fallara una y otra vez: No importa cuál sea la agenda, cual sea el objetivo o el valor, si no se toma una actitud intervencionista, agresiva, entonces el adversario (en este caso el sistema esclavizante y abusador de todos nosotros) siempre será victorioso. Por qué? Porque él NO tiene ningún inconveniente en ser agresivo, porque el interviene, porque va hasta el final con su meta, cueste lo que cueste. Fue este mismo “hombre” malvado (si, así mismo) quien metió en la cabeza de muchos esto del Maquiavelismo, la condena a aquellos que piensan que el fin justifica los medios. Bien, no siempre lo justifica, pero si vamos a vivir una vida y obrar de acuerdo con que debemos ser medidos en los fines, entonces aquellos que no lo son invariablemente se saldrán con la suya. Por ello fue que cuando las personas que estaban en contra de la matanza de animales para el uso de pieles como abrigo o adorno empezaron a tirar pintura a quienes andaban con tapados de piel, obtuvieron ecos de todo tipo. Por eso las nuevas organizaciones a favor del derecho de los animales tienen en muchos casos formatos de “comando” y no de hippies que se sientan a charlar entre ellos y promover (entre ellos) la paz y el amor.
Adoptemos ahora MISMO el “Agressiveness”, la AGRESIVIDAD positiva, útil. Pongamos cuando rencor nos pueda quedar en el corazón al servicio de promover y avanzar sensiblemente causas importantes, tanto personales como comunitarias y del mundo todo. Dice el viejo dicho: “Si no puedes contra ellos, úneteles”. El dicho no te sugiere unírteles en su grupo — se refiere a que los imites, a que aprendas con que seguridad y decisión hacen las cosas. Y así los vencerás.
Uno de los escritos que tal vez mas ha enseñado sobre estos temas es el Tao, que dice una de sus frases:
“Cuando dos ejércitos entablan combate, el que gana es siempre el compasivo”. Muchos años me costó entender que la compasión no era hacia el otro ejército, sino hacia el método. Ser compasivo con uno mismo y permitirse absorber los principios y estrategias valiosos del adversario. “Compasivo” significa para esta nueva interpretación del gran Tao bajo el nuevo paradigma” flexible”
Saca las uñas, di lo que piensas, prométete conseguir como sea lo que quieres, haz lo que debes, usa métodos extremos PARA TODO y en TODO. Nos estamos poniendo AGRESIVOS. (Y que esto sirva de respuesta a quienes nos preguntaron como pudimos en cierto artículo decir que estamos en “guerra” con la televisión).

No, no vamos a referirnos en esta ocasión a la Nueva Era de la que tanto hablamos, ni al nuevo orden mundial del que tanto nos queda por decir y denunciar. No vamos a explicarte una nueva energía, ni te contaremos mas sobre lo que se cree que está sucediendo y que tendrá un punto culminante en el 2012 (o 2012 o 2013 según muchos expertos últimamente). Tampoco hoy nos referiremos a cómo mejorar tu vibración corporal y espiritual para ser literalmente una antena de energía.

Hoy queremos invitarte a reflexionar sobre algo mucho más tangible, más cotidiano, mas practico, más inmediato a tu vida y a la de todos nosotros, como actores en este escenario que es nuestra vida.

Como bien has observado a lo largo de los últimos muchos años, el mundo corporativo ha seguido creciendo a pasos agigantados mientras a su sombra innumerables grupos opositores “denunciaban” esta realidad esclavizadora de los humanos y el resto de los habitantes del planeta. Cuando ha habido guerras (las ha habido de a montones y lamentablemente parece que seguirá habiéndolas) también innumerables grupos han salido a impugnarla, a tratar de debilitarla, de evitarla….y los resultados? El sistema capitalista, esclavizador, el consumismo, el maltrato de animales (incluyendo al animal humano), la mentira, el abuso y el dominio de los “fuertes” sobre los “débiles” no ha cesado de crecer.

Pero, nos preguntamos tantas veces: Como es ello posible, si hay tantos que juegan el papel de resistencia? Como es posible que no puedan siquiera lograr un mínimo estancamiento de los planes y acciones malévolos de los opresores?

La respuesta esta (parcialmente) en el “mito” de Gandhi. Cuando se habla de Gandhi, haciendo ilusión a su papel histórico, se habla de su inmenso logro de vencer al imperio con la paz, con la pasividad. Esto es un engaño que promueven justamente los opresores: Gandhi, aunque opuesto a la violencia, estaba muy a favor de la agresividad.

No te exaltes, vamos por partes.

En español, el término Agresividad se identifica con violencia, con un acto injustificado de ataque. Por ello es que este cambio de paradigma (urgente si los hay) tiene su centro en la palabra equivalente tal como se la utiliza en ingles: “Aggresive” en la lengua inglesa no necesariamente tiene que ver con violencia, ni con un ataque, sino que mas bien designa una actitud certera, decidida, comprometida. Muchas veces la gente angloparlante se aconseja mutuamente ser “agresiva” en reuniones, significando ello “ir hacia adelante”, decir lo que se piensa, conseguir cosas, logros, no dejarse amedrentar. Esto tiene poco y nada que ver con la violencia, con el odio.

Ser agresivo puede ser MUY bueno. De hecho, es el cambio de paradigma. Gandhi nunca fue violento, pero ya el hecho de que tenía un objetivo e hizo algo para cumplirlo lo pone en la lista de personas agresivas (entiéndase: con iniciativa!). Ser agresivo/a es la nueva receta. Si tu problema es que fumas y deseas abandonarlo, entonces no creas que con espera y piedad el hábito desaparecerá. Deberás agarrarlo de las solapas y muy decididamente echarlo. Agresivo desde ahora (nos tomamos la libertad de “importar” un concepto de otra lengua, pues es de extrema importancia que los hispanoparlantes adoptemos la actitud de la agresividad positiva, de perseguir activamente los logros con uñas y garras).

Muchos de nosotros estamos a favor de la igualdad animal. Ello quiere decir que pensamos que en esta nueva era del hombre y del mundo, los animales deben recibir exactamente el mismo trato que las personas (y aun así la mayoría de las personas del mundo reciben un trato “infrahumano). Creemos que ya es hora de que la barbarie llegue a su fin, de que reconozcamos lo divino no solo en lo que “habla”, sino en todos los elementos de la creación, y los veneremos como se supone que lo estemos haciendo desde el comienzo. Habrás leído, entonces, varios artículos llamando a acoger una dieta vegetariana y evitar la esclavitud animal (y por supuesto humana!).

Pero fíjate que ha ocurrido: Los defensores de los derechos de los animales, a lo largo de los años, no han sabido comprender el principio y la utilidad de la buena agresividad. Tal vez podamos atribuirlo a que sienten que si “no matan” entonces tampoco deben tener ninguna otra actitud intervencionista a otro nivel. Lo cierto es que esta fórmula falla y fallara una y otra vez: No importa cuál sea la agenda, cual sea el objetivo o el valor, si no se toma una actitud intervencionista, agresiva, entonces el adversario (en este caso el sistema esclavizante y abusador de todos nosotros) siempre será victorioso. Por qué? Porque él NO tiene ningún inconveniente en ser agresivo, porque el interviene, porque va hasta el final con su meta, cueste lo que cueste. Fue este mismo “hombre” malvado (si, así mismo) quien metió en la cabeza de muchos esto del Maquiavelismo, la condena a aquellos que piensan que el fin justifica los medios. Bien, no siempre lo justifica, pero si vamos a vivir una vida y obrar de acuerdo con que debemos ser medidos en los fines, entonces aquellos que no lo son invariablemente se saldrán con la suya. Por ello fue que cuando las personas que estaban en contra de la matanza de animales para el uso de pieles como abrigo o adorno empezaron a tirar pintura a quienes andaban con tapados de piel, obtuvieron ecos de todo tipo. Por eso las nuevas organizaciones a favor del derecho de los animales tienen en muchos casos formatos de “comando” y no de hippies que se sientan a charlar entre ellos y promover (entre ellos) la paz y el amor.

Adoptemos ahora MISMO el “Agressiveness”, la AGRESIVIDAD positiva, útil. Pongamos cuando rencor nos pueda quedar en el corazón al servicio de promover y avanzar sensiblemente causas importantes, tanto personales como comunitarias y del mundo todo. Dice el viejo dicho: “Si no puedes contra ellos, úneteles”. El dicho no te sugiere unírteles en su grupo — se refiere a que los imites, a que aprendas con que seguridad y decisión hacen las cosas. Y así los vencerás.

Uno de los escritos que tal vez mas ha enseñado sobre estos temas es el Tao, que dice una de sus frases:

“Cuando dos ejércitos entablan combate, el que gana es siempre el compasivo”. Muchos años me costó entender que la compasión no era hacia el otro ejército, sino hacia el método. Ser compasivo con uno mismo y permitirse absorber los principios y estrategias valiosos del adversario. “Compasivo” significa para esta nueva interpretación del gran Tao bajo el nuevo paradigma” flexible”

Saca las uñas, di lo que piensas, prométete conseguir como sea lo que quieres, haz lo que debes, usa métodos extremos PARA TODO y en TODO. Nos estamos poniendo AGRESIVOS. (Y que esto sirva de respuesta a quienes nos preguntaron como pudimos en cierto artículo decir que estamos en “guerra” con la televisión).


– Si te gustó el artículo, deja una marca social usando los botones de abajo y compártelo con el mundo y con la gente a la que quieres. El universo te lo agradecerá, ¡No lo dudes! –