¿Cuánto de lo que veo y siento en mi es parte de mi verdadero yo?

¿Cuándo sentiré que por fin algo grande ha cambiado en mi?

¿Tengo claros mis objetivos, o mis pensamientos fluyen tan deprisa que no me puedo hacer una perfecta imagen mental de lo que busco?

¿Estoy comprendiendo y contemplando nuevos mundos, nuevas formas de pensamiento, o es este otro de los juegos de mi mente, ilusionándome con un cambio que en realidad me es inalcanzable?

¿Cuáles son las tres cosas más importantes y definitorias que he aprendido hasta hoy?

¿Cómo puedo aliarme con mi laberinto interior, y divertirme en él en lugar de tratar de sortearlo neciamente?

¿Acaso reviso de manera inteligente mis valores, mis creencias más amplias, buscando reformular los principios que rigen mi vida y así lograr sentirme más dócil y fluido?

¿Qué porción de mi vida transcurro viviendo fuera de mi vida, desconectado del presente y la perfección inmediata, paralizado por fantasmas imaginarios?

¿Cuál es el primer paso que voy a tomar -en este mismo instante- para garantizarme modificar al menos una de las cosas que debo modificar para ser más libre?